El muy bien mantenido gramado de la cancha de Candelaria fue el escenario donde se llevó a cabo la principal y más importante jornada de lo que va de esta temporada en ANFUR San José ya que en el citado recinto deportivo se disputó la gran final del Campeonato de Apertura.
La jornada
Bajo el arbitraje del juez Carlos Trejos, los encargados de abrir esta última jornada, que sería de gloria y dolor dependiendo de quién obtuviera la copa, fueron las terceras series de ambos conjuntos donde, tras jugar el tiempo reglamentario, el marcador concluyó igualado a un gol. Para Libertad de Bollenar anotó Héctor Viera mientras que para San Ignacio hizo lo propio Cristóbal Sepúlveda.
Luego le llegó el turno de jugar a las segunda series. El partido, arbitrado por Víctor Guerrero, también finalizó igualado dando cuenta de lo pareja y apretada que se daba la definición hasta ese momento. Las conquistas de los bollenarinos fueron señaladas por Víctor Olave y Juan Marambio en tanto que los goles del conjunto mallarauquino fueron anotados por Héctor Espinoza y Pablo Valenzuela.
Con igualdad de puntaje saltaban al campo de juego las categorías seniors de los dos finalistas. Lamentablemente muy temprano en el compromiso, cuando solo corrían siete minutos, un jugador de San Ignacio cometió una fuerte falta que obligó al árbitro Carlos Trejos a mostrarle la cartulina roja y expulsarlo de la cancha. Sin embargo su expulsión no quedó ahí ya que agarró fuertemente al referí por el brazo, causando que éste tuviera que terminar anticipadamente el duelo por agresión entre los reclamos de los jugadores mallarauquinos que veían como se esfumaba su posibilidad de llegar con la primera chance al partido de primera serie.
Así entonces y luego de una larga espera, salían al campo de juego las series de honor de ambos conjuntos donde Libertad llegaba con la tranquilidad que con un empate se coronaba bicampeón de la asociación. En cambio el camino era más cuesta arriba para San Ignacio que solo dependía de un triunfo para coronarse como el monarca.
A las 17:32 minutos el árbitro Germán Cifuentes daba el pitazo inicial duelo donde en los primeros minutos ambos cuadros tuvieron una aproximación cada uno con disparos de media distancia. A los 5 minutos el atacante de Libertad, David Guajardo, se lo perdió solo ante el meta de San Ignacio en la ocasión más clara del partido. Pero los mallarauquinos respondieron inmediatamente un minuto después cuando Jorge Arias, por la orilla, remató apenas desviado.
Contrariamente a lo esperado, con el correr de los minutos, ya no hubo chances tan claras de anotar para los dos equipos terminando esta primera fracción con la igualdad en blanco en el marcador.
En el complemento Libertad salió de lleno a demostrar que la leve superioridad en el juego que había tenido en el inicio del compromiso la podía trasuntar en goles. Y así fue ya que a los seis minutos el defensor de San Ignacio, Sergio Daine, en su intento de frenar la clara arremetida de Víctor Pozo le cometió una clara falta penal que el juez Cifuentes no dudó en sancionar. Dos minutos después -tras los injustificados reclamos ignacianos- David Guajardo (8′) transformaba la falta en el primer gol bollenarino, en una jornada en la que el delantero tendría muchas más emociones. El intento de reacción de San Ignacio fue con más ganas que fútbol hasta que llegó el segundo mazazo de Libertad, nuevamente a través de Guajardo (14′) que en una rápida jugada eludió la salida del portero Lorenzo Mesa y con el arco descubierto decretó el parcial 2-0. Así la copa ya tenía dueño porque la remontada de San Ignacio no se veía factible. Cuando se jugaba el minuto 31 llegó la guinda de la torta con la tercera conquista de Libertad a través de Guajardo nuevamente, cerrando una tarde de ensueño y que recordará por mucho tiempo. Sin nada más que hacer, el juez Cifuentes tomó el balón, levantó sus brazos al cielo y decretó el término del partido con lo que se desató la algarabía de los jugadores, hinchas y simpatizantes de Libertad que alcanzaban el bicampeonato seis meses y tres días después de ganar el Clausura.
Luego de recibir la hermosa copa de campeón de manos del presidente de ANFUR San José, Justo Muñoz, la caravana bollenarina enfiló rumbo a su sede para continuar con la celebración.
