A finales de los años 30 la fiebre futbolera se había multiplicado enormemente en nuestra comuna, prueba de ella es el sinnúmero de instituciones que nacieron a la vida cuando la XX Guerra Mundial estaba comenzando.
Desde Puangue a Chiñigüe y desde María Pinto hasta Popeta, cada uno de los fundos de dichos sectores conformaban sus equipos de fútbol para darle una entretención a sus trabajadores.
En el sector sur de la provincia, desde mediados de los años 20 que se venía fraguando la idea de crear una liga que agrupara a los diferentes fundos del lugar.
Trece años después de creada la Liga Agraria, el día 10 de marzo de 1938 un grupo de personas se reunía y fundaba el Club Deportivo San Juan de Popeta.
En un principio la institución comenzó jugando sus duelos como dueño de casa en los recintos que les facilitaban los patrones de fundo de aquella época. Con el correr del tiempo, entre las décadas de los 70 y los 90, el club empezó a realizar sus partidos en un terreno facilitado por don Rafael Morandé Fernández. La precariedad del recinto era tal que solo contaba con unos pequeños camarines de madera para ambos contendores. Además, una ramada construida de ramas de árboles daba un aspecto un poco más acogedor al recinto.
En esos años, tras el término de los partidos y como no había duchas, los jugadores se acercaban a un pequeño canal de regadío que corría por un costado de la cancha y se refrescaban y secaban el sudor de la contienda.
Sin un terreno propio, en la década de los 90 el club vivió duros y difíciles momentos que lo tuvo a punto de la desaparición, quedándose prácticamente sin jugadores, quienes se fueron y recalaron en otros clubes de la zona.
Pero aquí emergió el trabajo y amor por el club de un grupo de personas donde destacaban Guillermo Meza Plaza y Dagoberto Araos Maulén -que con mucho esfuerzo y tesón- sacó al club adelante al conseguir un nuevo terreno para continuar con la práctica del fútbol.
Este terreno estaba emplazado en las cercanías de una viña, propiedad de don Eduardo Morandé Fernández, convirtiéndose desde el año 2004 como patrimonio y propiedad del club bautizándolo con el nombre de quien lo donara.
Hoy en día, el campo deportivo Eduardo Morandé Fernández además de ser uno de los mejores terrenos de la provincia, con un césped de gran calidad, cuenta con iluminación, graderías y cierro perimetral. También cuenta con una multicancha de asfalto, cancha de rayuela, camarines y la sede.
Jugadores destacados
Grandes jugadores han pasado por las filas de la institución, siendo incluso la cuna de algunos de ellos antes de llegar al fútbol profesional de nuestro país. Entre estos destacados futbolistas podemos mencionar a Carlos “Chileno” Meza y Guillermo “Rucio” Meza, los hermanos Meza que son toda una institución en San Juan de Popeta. También en un alto lugar se ubica el destacado hombre que jugase en Soinca Bata, Raúl “Huaso” Alarcón. Tampoco se puede dejar sin hacer una especial mención a José Luis “Chico Tili” Jerez, quien dejó tempranamente de existir, y a Omar Gonzalo Carrasco Reyes, conocido por todos como el Negro Maro.
El palmarés
El Club Deportivo San Juan de Popeta es, al día de hoy, uno de los clubes más poderosos de la zona siendo protagonista principal en la Asociación de Fútbol Manuel Rodríguez de Codigua.
Entre sus logros deportivos podemos consignar que ha sido campeón regional en dos ocasiones y suma 18 títulos a nivel local en su asociación donde viene precedido por un tricampeonato al ganar los torneos de verano 2012 y 2013, además del Campeonato Oficial de la temporada 2013.
El legado de don Eduardo Morandé Fernández
Sin duda que uno de los artífices del éxito que tiene hoy en día la institución recae en don Eduardo Morandé Fernández.
Don “Lalo”, como le llamaban, dejó un gran recuerdo en el club como jugador, socio e hincha y a quien los sanjuaninos le agradecen eternamente por el enorme regalo que les legó, el terreno donde está su campo deportivo.
Fallecido hace cuatro años, un día 15 de julio de 2010, su recuerdo es imperecedero entre todos sus familiares, amigos y quienes tuvieron la suerte de conocerlo.
Sin duda que su más grande legado para con la institución que tanto amó es su campo deportivo.
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